Sobre la autoestima

 

Nunca será suficiente discurrir sobre la autoestima, son muchos los especialistas que han escrito sobre este tema. Se seguirá escribiendo y no bastará con leer o escuchar, tendrá que sentirse en lo más profundo del ser para entender el significado de autoestima.

Una de esas opiniones que se destacó en el siglo pasado fue la internacionalmente conocida Virginia Satir.

Descolló en el campo de investigación enfocado en la familia, en su labor como trabajadora social, terapeuta, conferencista, escritora y formadora en las técnicas de comunicación humana.

Realizó junto a Bandlet y Grinder el fundamento de lo que después se constituiria en la programación neuro-linguística.

A continuación como un ejercicio de reflexión el famoso poema de Virginia Satir, Yo Soy Yo, que tiene como tema central la autoestima.

Se dice que fue un regalo para una joven quinceañera, quien quería saber acerca de la vida.

Para Virginia Satir el tema de la comunicación humana comenzaba por la comunicación consigo mismo, establecer conexión interna, conocerse, amarse, es el camino más indicado para nutrir y enriquecer la autoestima.

Todo cambio comienza en el mundo interno del individuo, en la aceptación, en el reconocimiento propio. Solo así seremos capaces de amar.

Yo soy yo

En todo el mundo no hay nadie exactamente igual a mí, aunque hay personas que tienen partes que se parecen a mí. Por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío, porque yo solo lo elegí.

Todo lo mío me pertenece, sólo yo soy responsable de mi cuerpo y de lo que éste hace;

mi mente, incluyendo mis ideas y pensamientos;

mis ojos, incluyendo las imágenes que perciben;

mis sentimientos, incluyendo mi ira, alegría, frustración, amor, decepción;

mi boca, incluyendo todas las palabras que de ella salen, justas o injustas, refinadas, dulces o cortantes, correctas o incorrectas; mi voz, fuerte o suave, incluyendo los tonos que acompañan mis ánimos;

y todas mis acciones sean estos para otros o para mí mismo.

Me pertenecen mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores;

me pertenecen todos mis triunfos y éxitos, todos mis fracasos y errores;

puesto que todo lo mío me pertenece, puedo llegar a conocerme íntimamente, y al hacer esto, puedo amarme y aceptarme, y aceptar todas las partes de mi cuerpo.

Entonces, puedo hacer posible que todo lo que me pertenece funcione para lograr lo mejor de mí.

Sé que hay aspectos de mí mismo que me confunden y otros que no conozco, pero mientras yo me estime y me ame, puedo con valor y optimismo buscar la solución a mis confusiones y la forma de conocerme más.

La manera en cómo luzca, cómo parezca a los demás, lo que diga o haga, lo que piense o sienta en un momento determinado soy yo.

Esto es auténtico y representa el lugar que ocupo en este momento del tiempo. A la hora de un examen de conciencia, respecto a lo que he dicho y hecho, de lo que he pensado y sentido, algunas cosas resultarán inadecuadas, pero puedo descartar lo inapropiado y conservar lo bueno e inventar algo nuevo que supla lo descartado.

Puedo oír, ver, sentir, pensar, hablar y actuar. Tengo los instrumentos para sobrevivir, para acercarme a los demás, para ser productivo, darle sentido y orden al mundo de personas y cosas que me rodean.

Me pertenezco y por lo tanto puedo estructurarme, yo soy yo, y yo estoy bien.

Virginia-Satir1

 

 

Autora:
Virginia Satir
(26-06-1916/ 10-09-1988)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s